martes 13 de marzo de 2012

Vértigo en la gola


Empecé por el título, como hacía Saramago. Me gustó la ocurrencia, pero no se me ocurre cómo continuarla. Sólo podría agregar que Sara debería ser maga. Sino llamarse Saro, o Sar. Pero parecería una palabra mal escrita, como rei o emperatrís. Quedaría deforme, un vocablo Quasimodo, haciendo sonar las campanillas en gargantas ojivales, saltando de boca en boca, sin temor, sin miedo, sin vértigo. Con el único deseo de salir y ser escuchado. Pero con miedo a ser malinterpretado. Salvo en España, donde la z se hace valer, joder. ¡Viva esa diferencia! ¡Viva la diferencia! ¡Viva España! ¡Muera el Rei! ¡Viva el Sar! El Sar que es mago. Que hace hechizos, dice las palabras mágicas, arma las frases como le plazca. Y, si quiere, les da sentido, que es lo de menos. Él juega, hilvana y la descose. Es como Messi, o como el Diez; no como O Rei, que es sensato y pausado. No. El mago cose y descose, la plasticola no le sirve. La disuelve el agua. A las palabras se las lleva el viento. Mejor perderse que quedarse. Mejor irse por las ramas. Y no volver.

jueves 1 de marzo de 2012

Doxoadicta responde (final)


-¿Qué opinás de 678?
-Que trae mala suerte.
-(Risas) O sea, todo lo contrario al programa de Mirtha...
-No sé; al 678 lo jugué 3 veces a la cabeza, y cada vez que salí de la tómbola me cagó un pájaro, pero no gané ni un centavo. En cambio, Mirtha es mi cábala: siempre que aposté a su edad, gané algún que otro peso. Igual, no se puede jugar a las tres cifras en el Loto, así que este año estoy en el horno (se agarra la teta izquierda).
-¿Qué vas a hacer cuando seas grande?
-Cruzar la calle sola (ataque de risas porcinas).
-...
-Era un chiste, pedazo de ortiba. Qué se yo... cuando sea más grande... seguramente compraré ropa XXL.
-¿Qué te molesta más: la gente que se come las “h” al hablar, o la que pronuncia las s igual a la z?
-Ni la una, ni la otra. Sí me da prurito cuando alguien pronuncia la w como una u. ¡Me enerva! (gruñe y agita un puño).
-Si pudieras elegir un superpoder, ¿cuál sería?
-Tener un ojo verde y el otro azul.
-Ajá...
-...
-Ok. ¿A quién odiás más que a nadie en este mundo?
-Eso es fácil: a la pelotuda que está hablando a los gritos en el departamento de abajo. [¡CALLATE, TARADA! YA TODO EL MUNDO SE ENTERÓ DE TU EXISTENCIA, CRIATURA ESTÚPIDA, MINUSVÁLIDA MENTAL. Y NO TE QUEDES AHÍ, COMO UNA MOMIA GRIEGA, SEMBRANDO LA DUDA]* Perdón, pero no soporto a los que gritan. ¿Cuál es la próxima pregunta? (bebe agua).
-Calmáte. Sigamos con el cuestionario. ¿Qué recodás de tu infancia?
-¡Ay, tantas cosas! (mira nostálgica hacia el techo).
-¿Por ejemplo?
-Cuando decapité a mi Barbie; la Navidad de 1995, cuando mi madrina me regaló un par de medias de toalla; la tarde en la que mi madre me molió a palos porque arruiné con el Miky Moco la pared recién pintada. ¡Y a la señorita Gladys! ¡Cómo me golpeaba en la cabeza con el borrador del pizarrón, jaja! Ah, estoy pensando lo que daría por volver el tiempo atrás...
-¿Qué pensás?
-“Lo que daría por volver el tiempo atrás...”
-¿Qué libro estás leyendo en este momento?
-Basic Spanish for dummies.
-¿Qué te pareció esta entrevista?
-NS/NC.
-Bueno, chau.
-Andá por la sombra, bombón. (guiña el ojo y me pellizca una nalga)



*Citas robadas a Elvira. Además de “Yo hago puchero, ella hace puchero. Yo hago ravioles, ella hace ravioles”, tiene miles de frases interesantes para emular. ¡Basta de quemar la misma línea!

martes 28 de febrero de 2012

Desenyantemón


El agua sabía a deshielo. Era fea, pero bastante mejor que sus besos en el sueño. No creía que tan poco bastaría para desencantarse así, en una madrugada. Pero estaba comenzando a temerlo.
Recordó la pesadilla de la que acababa de despertar, y se enjuagó la boca, como queriendo quitar rastros de una saliva etérea. Si no hubiera tenido cerca más que un charco de agua pútrida, no hubiese dudarlo en beber de él hasta secarlo.
Con el vaso en la mano, se acercó hasta la ventana y miró el horizonte salpicado de luces tenues. Miró, no vio. Tomó más, mientras su mente recreaba un rostro con labios en trompa, estampándose contra los suyos, oprimiéndole las palabras, llenándoselas de una baba espesa. Los rasgos eran diferentes cada vez, pero la cara era siempre la misma. Más agua, necesitaba beber más.
Dio media vuelta y el dedito del pie derecho se retorció del dolor por el encontronazo con una silla. Maldijo a mil madres, poniendo énfasis en las eses, y se sentó. Tomó el último trago y quedó en blanco por un rato, observando la sombra que la reja de la ventana proyectaba sobre la pared en penumbra.
Volvió a la cama y enroscó su cuerpo como un nonato. Cerró los ojos y pidió soñar lo mismo que había soñado antes, pero sentirse bien. “Un sueño reparador”, bostezó, mientras oprimía su dedo machacado.

miércoles 22 de febrero de 2012

Doxificadora se desmitifica


A menudo, muchas personas -y bolivianos también- me detienen en mi grácil andar callejero para decirme “L, sos una ídola”, “Grosa”, “Gorda”, “Firmame un autógrafo”, “¿Dónde para el 6?”. Y les agradezco de corazón a todos y todas por esas manifestaciones de afecto, admiración, repulsión e indiferencia. Pero hay algo que deben saber sobre mi: soy un personaje.

Y no un personaje ficticio como Daria, Mr. Hipo o San Ignacio de Loyola. Me refiero a que me construyo a mi misma a través de entramados de significados y discursos con los que impregno este bendito blog.

Así que he decidido ser honesta con vosotros, y deschavarme -tal como lo hizo Carlos Villagrán varios años atrás, cuac- sobre mi identidad blogueril.

Cómo quiero que me imaginen al leerme
“Veinticincoañera independiente, inteligente, con imaginación desopilante e inclinación al humor absurdo. Autocrítica, original, irónica y soltera por elección. Total bon vivant y mujer de mundo, que escribe cada noche, mientras degusta cerveza importada servida en una copa de cristal y escucha a Edith Piaf. Da placer leerla”.

Como me imaginan mis lectores en general al leerme
“Solterona de 30 años, abandonada, despechada, resentida y wannabe de bloguera exitosa. Creída, mal entrazada, tilinga, burda, pedante, pedorra y de dudosa capacidad intelectual. Adicta a los puflitos y al Mijú. Se sabe todos los temas de Cristian Castro. Todavía no sé muy bien por qué la leo”.

Cómo me leen mis amigos
“Está loca. Cómo se anima a publicar eso. A veces no la entiendo. No sé por qué soy su amigo/a. Igual la quiero... un poco... a veces”.

Cómo me leen mis padres
“¿Qué un blog?”.

Cómo soy en realidad
Soltera de 27 años, loser, resentida y wannabe de bloguera exitosa. Creída, tilinga, burda, pedante, pedorra y de dudosa capacidad intelectual. Adicta al Casancrem, las Aspirinetas y la Heineken. Canto dos temas de Cristian Castro. Todavía no sé muy bien por qué escribo.

jueves 9 de febrero de 2012

Doxificadora divulga (científicamente hablando)


Sí, me quedé hasta la madrugada tratando de encontrar resolución para el problema que muchos físicos y matemáticos -incluyendo a Hawkins- intentaron desvelar sin ningún éxito. Lápiz y papel, litros de café, docenas de aspirinas y una foto de Einstein lograron inspirarme. ¡Y he aquí la fórmula que lo engloba todo!

[(f +Dec) p3] - Au = S

Sí, también la llamé a esa tal Eureka, para que venga rápido y me de mi Nobel (como quien canta “cartón lleno” en el bingo), pero nada. No pierdan el tiempo. Lo importante es esta teoría, que va a revolucionar el múndo de la física y la química.

Para quienes no poseen ni los más rudimentarios conocimientos sobre la materia, pasaré a explicarme mediante el desglose de esta sencilla fórmula.

“f (fiaca) + Dec (decepciones mayúsculas) x p3 (perfeccionismo/“picky” al cubo) – Au (autoestima baja) = S (soledad/soltería/solari)”

¿No es revelador? Se trata de los factores causales de la soledad. Ahora vamos a poder entender mejor por qué no hay química, o por qué cada vez escasea más la atracción física (con lo que ello implica).

El próximo paso es reemplazar los factores; porque ya lo intenté cambiando su orden, sin alterar el resultado. Por lo pronto, ya empecé a hacer unos ensayos, y el producto mejoró un poco. Voy a seguir probando y, probablemente, errando.

Pero hay una prueba que resulta irrefutable. Ya la contrasté científicamente: para que las cosas cambien hay que tener Fe.

Sí, hierro (Fe, ¿se entiende?). Si el tipo no se queda con una por las buenas, nada mejor que encañonarlo en la sien o inmovilizarlo quebrándole los tobillos con una maza para que cambie de opinión. De hecho, tengo a un muchacho de rehén en mi departamento, quedó un poco rengo, pero sus demás “funciones” (guiño y je je) andan a la perfección.

lunes 6 de febrero de 2012

Doxificadora investiga II (segunda parte)


Ustedes se preguntaron: ¿a quiénes bardea la bardeadora?, ¿cómo?, ¿para qué? Todos estos interrogantes tendrán respuesta aquí, en la segunda entrega de Doxificadora investiga II.

Algunos sostienen que Rosa Anacleta Gómez es jubilada y no tiene nada más que hacer. Otros, simplemente la califican como una “vieja chota y jodida”.

Lo cierto es que esta mujer acecha entre los panteones putrefactos como su alma y no tiene respeto por los deudos de los fiambres. Así lo confirmó la consternada Dora Viuda de Bertelorti, quien días atrás enterró a su marido, Dante “Batata” Bertelorti.

“Esta mujer se apareció en medio del servicio fúnebre de Batata. Empezó a insultarme, agitando los puños cerrados, empujando a los que me acompañaban, escupiendo sobre la tumba de mi difunto esposo. Pero como el maldito me metió las guampas hasta el último momento, no me afectó tanto como podría haberlo hecho”, relató la despechada viuda.

El caso de Dora de Bertelorti es uno de los tantos ocurridos en el cementerio de Paranó, tanto es así que muchos deudos comenzaron a llevar sus tomuers a cementerios privados.

Este dato, aparentemente inocente y casual, es crucial para desentrañar el tercer interrogante: ¿con qué fin bardea Rosa?

Esta cronista recurrió a los archivos de la Cámara de Enterradores, Lloronas y Propietarios de Cementerios de la Provincia de Bituinrrivers, donde pudo confirmar sus sospechas: Rosa Anacleta Gómez es propietaria del cementerio privado Jardín del Eterno Reposo Libre de Bardeadoras, ubicado a las afueras de Paranó.

Lo que comenzó como una pequeña empresa de lo macabro (sí, comprar y vender parcelas para ir a caerse muerto es macabro), tras la aparición de la bardeadora terminó convirtiéndose en un verdadero pool de siembra de huesos. Tanto es así, que Monsanto está interesado en invertir en el negocio.

Tras tamaño descubrimiento por parte de esta paladini de la justicia, varios familiares de tomuers decidieron presentar una denuncia ante la justicia, quien detuvo a Gómez por competencia desleal.

Mientras era arrestada, Rosa sólo atinó a decir: “Y me hubiera salido con la mía si no fuera por esta mocosa entrometida y su estúpido perro”.

lunes 30 de enero de 2012

Doxificadora investiga II


Luego de tomarse unas merecidas vacaciones, esta cronista volvió con sus energías renovadas para seguir revolviendo el avispero y sacudiendo a quienes están en el poder, tal como lo hacen los colegas de A24 con sus cámaras ocultas a punguistas y fumadores de paco, fuente de todos los problemas sociales que asolan a este bendito país.

Esta vez, es el turno de desenmascarar a seres viles y siniestros como las bardeadoras de cementerio.

Se trata de un selecto grupo, aunque generalmente se mueven en solitario. Se ocultan en las necrópolis de pueblos y ciudades, haciendo lo que mejor saben hacer: bardear.

En el Cementerio Municipal de la ciudad de Paranó el puesto es ocupado por Rosa Anacleta Gómez, quien insultó groseramente a esta cronista cuando quiso entrevistarla al mejor “estilo Martín Ciccioli”:

Dxfcdr: ¿Es usted Rosa Anacleta Gómez?
Brddr: ¿Y vó quién só?
Dxfcdr: Alguien que se propuso desenmascararla en su accionar bardero.
Brddr: Quién mierda te creé que só. Andá nomá.
Dxfcdr: Soy periodista, que es sinónimo de paladini de la justicia. Y voy a difundir su cara de piedra en todos los médios. Venga aquí ya mismo, que le tomo una fotografía.
Brddr: ¡¿Queré que vaya?! Ái voy, pedazo d'hija e puta. Te via zer mierda. Tomá.
Dxfcdr: Ay! Es usted una trucha. ¡Trucha! Auch. Y vul...AUCH...gar.

¿Cómo describir a Rosa Anacleta? Es una septuagenaria burda, viste camisa floreadas en tonos tierra, una pollera de tweed azul francia, medias del Club Atlético Peñarol subidas hasta las rodillas, zapatillas de lona negras, el pelo teñido de anaranjado (excepto en las raíces), atado con un colero fucsia. Y, por supuesto, lleva una escoba a todas partes, la cual maneja hábilmente para amedrentar a sus víctimas.

Ustedes se prguntarán: ¿a quiénes bardea?, ¿cómo?, ¿para qué? Todos estos interrogantes y muchos más, tendrán su respuesta en nuestra próxima entrega de Doxificadora investiga.