Empecé por el título, como hacía Saramago. Me gustó la
ocurrencia, pero no se me ocurre cómo continuarla. Sólo podría agregar que Sara
debería ser maga. Sino llamarse Saro, o Sar. Pero parecería una palabra mal
escrita, como rei o emperatrís. Quedaría deforme, un vocablo Quasimodo, haciendo
sonar las campanillas en gargantas ojivales, saltando de boca en boca, sin
temor, sin miedo, sin vértigo. Con el único deseo de salir y ser escuchado. Pero con miedo a ser malinterpretado. Salvo en España, donde la z se hace valer, joder. ¡Viva esa
diferencia! ¡Viva la diferencia! ¡Viva España! ¡Muera el Rei! ¡Viva el Sar! El
Sar que es mago. Que hace hechizos, dice
las palabras mágicas, arma las frases como le plazca. Y, si quiere, les da sentido, que es lo de menos. Él juega, hilvana y la descose. Es como Messi, o
como el Diez; no como O Rei, que es sensato y pausado. No. El mago cose y
descose, la plasticola no le sirve. La disuelve el agua. A las palabras se las
lleva el viento. Mejor perderse que quedarse. Mejor irse por las ramas. Y no volver.
Tumba carnera
...dando vueltas por la web, se aterriza en cada blog...
martes 13 de marzo de 2012
jueves 1 de marzo de 2012
Doxoadicta responde (final)
-¿Qué opinás de 678?
-Que trae mala suerte.
-(Risas) O sea, todo lo contrario al
programa de Mirtha...
-No sé; al 678 lo jugué 3 veces a la
cabeza, y cada vez que salí de la tómbola me cagó un pájaro, pero
no gané ni un centavo. En cambio, Mirtha es mi cábala: siempre que
aposté a su edad, gané algún que otro peso. Igual, no se puede
jugar a las tres cifras en el Loto, así que este año estoy en el
horno (se agarra la teta izquierda).
-¿Qué vas a hacer cuando seas grande?
-Cruzar la calle sola (ataque de risas
porcinas).
-...
-Era un chiste, pedazo de ortiba. Qué
se yo... cuando sea más grande... seguramente compraré ropa XXL.
-¿Qué te molesta más: la gente que
se come las “h” al hablar, o la que pronuncia las s igual a la z?
-Ni la una, ni la otra. Sí me da
prurito cuando alguien pronuncia la w como una u. ¡Me enerva! (gruñe
y agita un puño).
-Si pudieras elegir un superpoder,
¿cuál sería?
-Tener un ojo verde y el otro azul.
-Ajá...
-...
-Ok. ¿A quién odiás más que a nadie
en este mundo?
-Eso es fácil: a la pelotuda que está
hablando a los gritos en el departamento de abajo. [¡CALLATE,
TARADA! YA TODO EL MUNDO SE ENTERÓ DE TU EXISTENCIA, CRIATURA
ESTÚPIDA, MINUSVÁLIDA MENTAL. Y NO TE QUEDES AHÍ, COMO UNA MOMIA
GRIEGA, SEMBRANDO LA DUDA]* Perdón, pero no soporto a los que
gritan. ¿Cuál es la próxima pregunta? (bebe agua).
-Calmáte. Sigamos con el cuestionario.
¿Qué recodás de tu infancia?
-¡Ay, tantas cosas! (mira nostálgica
hacia el techo).
-¿Por ejemplo?
-Cuando decapité a mi Barbie; la
Navidad de 1995, cuando mi madrina me regaló un par de medias de
toalla; la tarde en la que mi madre me molió a palos porque arruiné
con el Miky Moco la pared recién pintada. ¡Y a la señorita Gladys!
¡Cómo me golpeaba en la cabeza con el borrador del pizarrón, jaja!
Ah, estoy pensando lo que daría por volver el tiempo atrás...
-¿Qué pensás?
-“Lo que daría por volver el tiempo
atrás...”
-¿Qué libro estás leyendo en este
momento?
-Basic Spanish for dummies.
-¿Qué te pareció esta entrevista?
-NS/NC.
-Bueno, chau.
-Andá por la sombra, bombón. (guiña el ojo y me pellizca una nalga)
*Citas robadas a Elvira. Además de “Yo
hago puchero, ella hace puchero. Yo hago ravioles, ella hace
ravioles”, tiene miles de frases interesantes para emular. ¡Basta
de quemar la misma línea!
martes 28 de febrero de 2012
Desenyantemón
El agua sabía a deshielo. Era fea,
pero bastante mejor que sus besos en el sueño. No creía que tan
poco bastaría para desencantarse así, en una madrugada. Pero estaba
comenzando a temerlo.
Recordó la pesadilla de la que acababa
de despertar, y se enjuagó la boca, como queriendo quitar rastros de
una saliva etérea. Si no hubiera tenido cerca más que un charco de
agua pútrida, no hubiese dudarlo en beber de él hasta secarlo.
Con el vaso en la mano, se acercó
hasta la ventana y miró el horizonte salpicado de luces tenues.
Miró, no vio. Tomó más, mientras su mente recreaba un rostro con
labios en trompa, estampándose contra los suyos, oprimiéndole las
palabras, llenándoselas de una baba espesa. Los rasgos eran
diferentes cada vez, pero la cara era siempre la misma. Más agua,
necesitaba beber más.
Dio media vuelta y el dedito del pie
derecho se retorció del dolor por el encontronazo con una silla.
Maldijo a mil madres, poniendo énfasis en las eses, y se sentó.
Tomó el último trago y quedó en blanco por un rato, observando la
sombra que la reja de la ventana proyectaba sobre la pared en
penumbra.
Volvió a la cama y enroscó su cuerpo
como un nonato. Cerró los ojos y pidió soñar lo mismo que había
soñado antes, pero sentirse bien. “Un sueño reparador”,
bostezó, mientras oprimía su dedo machacado.
miércoles 22 de febrero de 2012
Doxificadora se desmitifica
A menudo, muchas personas -y bolivianos
también- me detienen en mi grácil andar callejero para decirme “L,
sos una ídola”, “Grosa”, “Gorda”, “Firmame un
autógrafo”, “¿Dónde para el 6?”. Y les agradezco de corazón
a todos y todas por esas manifestaciones de afecto, admiración,
repulsión e indiferencia. Pero hay algo que deben saber sobre mi: soy
un personaje.
Y no un personaje ficticio como Daria,
Mr. Hipo o San Ignacio de Loyola. Me refiero a que me construyo a mi
misma a través de entramados de significados y discursos con los
que impregno este bendito blog.
Así que he decidido ser honesta con
vosotros, y deschavarme -tal como lo hizo Carlos Villagrán varios
años atrás, cuac- sobre mi identidad blogueril.
Cómo quiero que me imaginen al leerme
“Veinticincoañera independiente,
inteligente, con imaginación desopilante e inclinación al humor
absurdo. Autocrítica, original, irónica y soltera por elección.
Total bon vivant y mujer de mundo, que escribe cada noche, mientras
degusta cerveza importada servida en una copa de cristal y escucha a
Edith Piaf. Da placer leerla”.
Como me imaginan mis lectores en general al leerme
“Solterona de 30 años, abandonada,
despechada, resentida y wannabe de bloguera exitosa. Creída, mal entrazada,
tilinga, burda, pedante, pedorra y de dudosa capacidad intelectual.
Adicta a los puflitos y al Mijú. Se sabe todos los temas de Cristian
Castro. Todavía no sé muy bien por qué la leo”.
Cómo me leen mis amigos
“Está loca. Cómo se anima a
publicar eso. A veces no la entiendo. No sé por qué soy su amigo/a.
Igual la quiero... un poco... a veces”.
Cómo me leen mis padres
“¿Qué un blog?”.
Cómo soy en realidad
Soltera de 27 años, loser, resentida y
wannabe de bloguera exitosa. Creída, tilinga, burda, pedante,
pedorra y de dudosa capacidad intelectual. Adicta al Casancrem, las
Aspirinetas y la Heineken. Canto dos temas de Cristian Castro.
Todavía no sé muy bien por qué escribo.
jueves 9 de febrero de 2012
Doxificadora divulga (científicamente hablando)
Sí, me quedé hasta la madrugada
tratando de encontrar resolución para el problema que muchos físicos
y matemáticos -incluyendo a Hawkins- intentaron desvelar sin ningún
éxito. Lápiz y papel, litros de café, docenas de aspirinas y una
foto de Einstein lograron inspirarme. ¡Y he aquí la fórmula que lo engloba todo!
[(f +Dec) p3] - Au = S
Sí, también la llamé a esa tal
Eureka, para que venga rápido y me de mi Nobel (como quien canta
“cartón lleno” en el bingo), pero nada. No pierdan el tiempo. Lo
importante es esta teoría, que va a revolucionar el múndo de la
física y la química.
Para quienes no poseen ni los más
rudimentarios conocimientos sobre la materia, pasaré a explicarme
mediante el desglose de esta sencilla fórmula.
“f (fiaca) + Dec (decepciones
mayúsculas) x p3 (perfeccionismo/“picky” al cubo) – Au
(autoestima baja) = S (soledad/soltería/solari)”
¿No es revelador? Se trata de los
factores causales de la soledad. Ahora vamos a poder entender mejor
por qué no hay química, o por qué cada vez escasea más la
atracción física (con lo que ello implica).
El próximo paso es reemplazar
los factores; porque ya lo intenté cambiando su orden, sin alterar el resultado. Por lo pronto, ya empecé a hacer unos ensayos, y el
producto mejoró un poco. Voy a seguir probando y, probablemente, errando.
Pero hay una prueba que resulta
irrefutable. Ya la contrasté científicamente: para que las
cosas cambien hay que tener Fe.
Sí, hierro (Fe, ¿se entiende?). Si el tipo no se
queda con una por las buenas, nada mejor que encañonarlo en la sien
o inmovilizarlo quebrándole los tobillos con una maza para que
cambie de opinión. De hecho, tengo a un muchacho de rehén en mi
departamento, quedó un poco rengo, pero sus demás “funciones”
(guiño y je je) andan a la perfección.
lunes 6 de febrero de 2012
Doxificadora investiga II (segunda parte)
Ustedes se preguntaron: ¿a quiénes
bardea la bardeadora?, ¿cómo?, ¿para qué? Todos estos
interrogantes tendrán respuesta aquí, en la segunda entrega de
Doxificadora investiga II.
Algunos sostienen que Rosa Anacleta
Gómez es jubilada y no tiene nada más que hacer. Otros, simplemente
la califican como una “vieja chota y jodida”.
Lo cierto es que esta mujer acecha
entre los panteones putrefactos como su alma y no tiene respeto por
los deudos de los fiambres. Así lo confirmó la consternada Dora
Viuda de Bertelorti, quien días atrás enterró a su marido, Dante
“Batata” Bertelorti.
“Esta mujer se apareció en medio del
servicio fúnebre de Batata. Empezó a insultarme, agitando los puños
cerrados, empujando a los que me acompañaban, escupiendo sobre la
tumba de mi difunto esposo. Pero como el maldito me metió las
guampas hasta el último momento, no me afectó tanto como podría
haberlo hecho”, relató la despechada viuda.
El caso de Dora de Bertelorti es uno de
los tantos ocurridos en el cementerio de Paranó, tanto es así que
muchos deudos comenzaron a llevar sus tomuers a cementerios privados.
Este dato, aparentemente inocente y
casual, es crucial para desentrañar el tercer interrogante: ¿con
qué fin bardea Rosa?
Esta cronista recurrió a los archivos
de la Cámara de Enterradores, Lloronas y Propietarios de Cementerios
de la Provincia de Bituinrrivers, donde pudo confirmar sus sospechas:
Rosa Anacleta Gómez es propietaria del cementerio privado Jardín
del Eterno Reposo Libre de Bardeadoras, ubicado a las afueras de
Paranó.
Lo que comenzó como una pequeña
empresa de lo macabro (sí, comprar y vender parcelas para ir a
caerse muerto es macabro), tras la aparición de la bardeadora
terminó convirtiéndose en un verdadero pool de siembra de huesos.
Tanto es así, que Monsanto está interesado en invertir en el
negocio.
Tras tamaño descubrimiento por parte
de esta paladini de la justicia, varios familiares de tomuers
decidieron presentar una denuncia ante la justicia, quien detuvo a
Gómez por competencia desleal.
Mientras era arrestada, Rosa sólo
atinó a decir: “Y me hubiera salido con la mía si no fuera por
esta mocosa entrometida y su estúpido perro”.
lunes 30 de enero de 2012
Doxificadora investiga II

Luego de tomarse unas merecidas vacaciones, esta cronista volvió con sus energías renovadas para seguir revolviendo el avispero y sacudiendo a quienes están en el poder, tal como lo hacen los colegas de A24 con sus cámaras ocultas a punguistas y fumadores de paco, fuente de todos los problemas sociales que asolan a este bendito país.
Esta vez, es el turno de desenmascarar a seres viles y siniestros como las bardeadoras de cementerio.
Se trata de un selecto grupo, aunque generalmente se mueven en solitario. Se ocultan en las necrópolis de pueblos y ciudades, haciendo lo que mejor saben hacer: bardear.
En el Cementerio Municipal de la ciudad de Paranó el puesto es ocupado por Rosa Anacleta Gómez, quien insultó groseramente a esta cronista cuando quiso entrevistarla al mejor “estilo Martín Ciccioli”:
Dxfcdr: ¿Es usted Rosa Anacleta Gómez?
Brddr: ¿Y vó quién só?
Dxfcdr: Alguien que se propuso desenmascararla en su accionar bardero.
Brddr: Quién mierda te creé que só. Andá nomá.
Dxfcdr: Soy periodista, que es sinónimo de paladini de la justicia. Y voy a difundir su cara de piedra en todos los médios. Venga aquí ya mismo, que le tomo una fotografía.
Brddr: ¡¿Queré que vaya?! Ái voy, pedazo d'hija e puta. Te via zer mierda. Tomá.
Dxfcdr: Ay! Es usted una trucha. ¡Trucha! Auch. Y vul...AUCH...gar.
¿Cómo describir a Rosa Anacleta? Es una septuagenaria burda, viste camisa floreadas en tonos tierra, una pollera de tweed azul francia, medias del Club Atlético Peñarol subidas hasta las rodillas, zapatillas de lona negras, el pelo teñido de anaranjado (excepto en las raíces), atado con un colero fucsia. Y, por supuesto, lleva una escoba a todas partes, la cual maneja hábilmente para amedrentar a sus víctimas.
Ustedes se prguntarán: ¿a quiénes bardea?, ¿cómo?, ¿para qué? Todos estos interrogantes y muchos más, tendrán su respuesta en nuestra próxima entrega de Doxificadora investiga.
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